sábado, 5 de enero de 2019

El baile de los árboles con el viento.

Buscando una historia que me mandaron escribir hace un año, no pude sino rendirme a la necesidad de editarla un poco más, para darle ese toque que la hiciese mía.
Y ahora quiero subirla aquí,
Que fácil es complacerme.

Resultado de imagen de otoño
Con vosotros:


El baile de los árboles con el viento


(Haz click en el enlace)








Espero que aquellos que lo lean, no consideren su tiempo por perdido; sino que les pase como a mí, y vean como desaparece entre sus manos. Más rápido de lo que debería. Pero, joder, esto es vivir.

viernes, 4 de mayo de 2018

Como motivo, no como excusa.

- Es que... -empezaste.

Oh, ¡mierda! Ya conocía esto. 

"Es que coordinar nuestros sueños y despertares resulta ser una utopía. Bonita cuando la vemos en las fotos; pero irreal cuando intentamos sostenerla en alguno de nuestros marcos." Es que odias que hable con metáforas y, por ende, que hable de ti.

Tú, mi metáfora favorita dentro de un repertorio infinito.
Tú,por encima de algo sin final y, sin embargo, quieres llegar a él antes de lo previsto.
"Es que tenemos que obedecer a la vida, y sus designios."

 ¿La nuestra?

Oh, perdona.

La tuya. La mía. 

"Es que no nos gusta compartir protagonismo."
Pues mejor así.
"Es que tú quieres libertad, y de tanto buscarla me aprisionas."
¿Te resulta más fácil extrañarme toda la vida, que lo opuesto?

Pues, está bien, que sea el fin del final. Total, nunca hubo principio. Y es que... 

- "Es que..." ya me conozco esta historia. Todos los “es que” introducen una excusa, y sé lo que sigue, ¿cómo escribir una historia excusándonos? - contesté.
- Eh, que no había acabado – seguiste.
- Correcto, ejerce de verdugo.
- Es que... tú, por encima de todo.

lunes, 9 de abril de 2018

Pre- El reflejo de mis ojos cuando miras.

Aspectos formales

"El reflejo de mis ojos cuando miras" es un poema que, junto con "Silencio, chilla", pertenece a un poemario que titulé "Todo lo que no dijimos antes de irnos". Concretamente, ambos pertenecen al primer capítulo "Siénteme". Son poemas que tienen como figura retórica fundamental el paralelismo, usando imperativos de verbos relacionados con los sentidos.

Aspectos de contenido

Dicho poema es, de entre todos los que he escrito, el más cursi, dulce, rosa... o como queráis decirlo. Era necesario que fuese así, pues hace referencia a la totalidad, y esta no puede ser algo superficial. Avisados estáis, coged todos los limones que tengáis en casa antes de verlo.

Si bien es cierto que no sería mío si no tuviese una sombra negra acompañándolo, y algo  "más allá" de las palabras que vais a escuchar. Y es que este poema no trata de amor puro (no durante la mayoría del mismo) sino de aquel que aparece cuando no estamos dispuestos a aceptarlo, cuando usamos nuestra "juventud" u "objetivos vitales" como impedimento para poder disfrutar de él.

Es un, traducido a palabras más light, "déjate de mierdas y bésame", que nunca está de más de vez en cuando.

Solamente dejaros dos perlitas para que penséis: fijaros que está escrito a modo de respuesta (voz en masculino) y que cambia al final ("tú y no otro").



In the future

He recurrido dos veces a un mismo poemario y eso es mal. El siguiente será otro diferente. Promise.

domingo, 4 de febrero de 2018

Silencio, chilla.

Una de las críticas que han hecho ha sido que explique un poco más mis poesías antes de subirlas, pues bien, en este caso será después-de, pero ahí va.




Que os puedo decir de "Silencio, chilla"...


Hemos asesinado el valor de las palabras. Las hemos usado en demasía, sin calcular bien su significado, y  su muerte es el resultado. Ante esta realidad, solo hay dos opciones posibles: unirse al común denominador y usarlas sin control ("total, solo son palabras"), o rebelarse y devolverles el significado.

No rebelamos, por supuesto.


"Y tanto lo hicimos, que las convertimos en prohibidas. Pero la prohibición pesaba  menos que los latidos que desencadenabas cuando sonreías, y así, no me quedó otra alternativa que hacer de la línea de tu sonrisa, el punto y final de esa veda."








Son tuyas, 
por favor, 
no las pierdas.

domingo, 21 de enero de 2018

Con-fundir.


- ¿Oscuro?
+ Claro.

Vivimos la noche siguiendo nuestro juego,
más que nunca, en blanco y negro.
Despertamos, desnudos,y lloviendo
en ti, en mí,

Color gris.

Feliz

Soy feliz.
Llevo ya unos cuantos días siendo feliz.
No veo tristeza ni en el hecho de saber que los buenos escritores viven de miradas perdidas en un mundo gris, y sueños a medio romper mientras caen al vacío.  Lo cierto es que no me apetece pedir perdón por haber dejado al papel sin querer y que ahora, celoso, solo pueda mirarme mientras invierto mi tiempo con otro. No lo haré, ni siquiera sabiendo que he dejado atrás miles de páginas en blanco, desnudas de frases y sin la compañía de esos monstruos con los que solíamos ir a dormir.  ¿Sabes? Ahora que el mundo brilla, aún si duermo sola, lo hago feliz. Oh, y salgo a correr por correr y no por curar, hago de la noche un lugar de juego y no de ajedrez contra los miedos; abro los ojos para disfrutar del hoy y no para verlo como ese enemigo contra el que luchar y el tiempo… el tiempo se evapora dejando ese sabor tan tuyo que incita a “más”.
Mejor y más feliz. ¿Qué más os puedo decir? si he visto el cielo arder gracias al apoyo de tus pies, si ha cambiado hasta el color del agua y su sabor, si ahora todo es muy púrpura, rosa o amarillo estrella. Todo.
Todo. Todo. Todo. (Entóname a Pereza)
Todo simple“quédate conmigo esta noche”.
Todo muy “o quédate a vivir”.
Todo demasiado “que total, quiero esto para siempre.”
Todo, porque el último TODO es:...


"y a ti"

viernes, 19 de enero de 2018

Hoy quiero rajar.


No me andaré con rodeos, ni haré que tengáis que descifrar mensajes entre el caos que normalmente orbita mis palabras.  Hoy quiero ser clara, hoy quiero verter veneno, hoy quiero rajar.
Así que antes de nada, dejo claro que lo que aparece a continuación no es nada de mis creaciones literarias, solo soy yo cabreada.

Empiezo con una pregunta sencilla: ¿Cuál es vuestro criterio? No, en serio, ¿Cuál es? Necesito que me respondais a esta pregunta porque estoy un poco hasta los ovarios de ver como gente con talento se queda en nada, porque vosotros preferís mierda. Mierda a raudales y cuanta más, ¡mejor!
Veamos, (o mejor, hacedme ver), en qué momento voces increíbles, con un registro amplio y un timbre único, se ven remplazadas por cosas tan mediocres como..."no eresh tú, no eresh tú, soy yo, SOY YO". Pues claro que eres tú, gilipollas. Tú y los cientos de miles, millones que respaldan tu arte.
 A ver, a ver, quede claro que cada estilo de música es, bajo mi punto de vista, aplicabe a según que situación. Evidentemente, de fiesta, este tipo de música pega y no está mal. El problema viene cuando se generaliza, y toda la música real, la que es arte, pasa a ser... ¿nada?  O lo que es peor, desencadenante del postureo:
-No, es que yo escucho de todo.
-Ah, ¿sí? dime un ejemplo.
-Muse.
-¿Y qué opinas de su último albúm?
-Pues a mi me gustaba la canción de Crepus...

Ñe. Paro ya porque me vuelvo loca.
Lo que he dicho de la música, es aplicable a la escritura, y a otras artes. Sin embargo, voy a  extenderme un poco en la literatura, ya que me toca de cerca.
Para ello, voy a hablar de Instagram , nuevo foco de mierda a borbotones que, sin embargo, gusta. Os pongo un ejemplo:

Hoy me desperté y vi luz en tu rostro,
Pensé que era el Sol entrando por la ventana,
Pero quien brillaba,
eras tú.

¡¡¡¡¡OOOOOOOHHH SIIIII BEBÉS!!! Una publicación de este estilo tendría 40000 likes y comentarios a radiar. Espera, que lo hago aún mejor:

No tengas en cuenta lo que te digan. 
Tú vida es tuya. 
Sonríe y vívela.

Ahí. Cosas simples, directas, ESO es lo que gusta. Algo que podría haber escrito hasta tu hermano pequeño haciendo un trabajo del colegio. ESO gusta. ESO da likes. ESO da comentarios. ESO publica.

Bueno, miento. Si que es cierto que hay grandes artistas respaldados por editoriales y gente que les sigue pero, por desgracia, son los menos. Cuento con los dedos de una mano los escritores que, para mí, que soy NADIE, llegan al nivel que creo necesario para que sean considerados  como tal. Por la contra, sigo a algunas cuentas que no son famosas y que me trasmiten mil veces más que los que tienen libros publicados y personas detrás, que mojan sus paños menores al leerlos.

 

Llegados a este punto, mirando al papel, a un insturmento musical, o al bote de pinturas que tienes en casa, surge la pregunta:

¿Fracasar y la excelencia; o intentar triunfar y la mediocridad?


(Con esto no quiero decir que ser mediocre implique triunfar, pero sí lo hace más fácil.  Y a la inversa, la excelencia no siempre lleva consigo el fracaso, pero sí en la mayoría de los casos)

By the way, yo hace años que he elegido. Esto lo escribo por ti, que sé que te paseas por aquí, de vez en cuando, con la indecisión entre manos.

lunes, 6 de noviembre de 2017

(Miopía)

"Y, con las manos en la tierra, observaré al caos volar en un cielo en llamas, hasta que estalle en mil pedazos"

Con vendas en los ojos.
Llegué a ti.
Cuando olía a tierra mojada por la lluvia, y a verde saludando entre la bruma.
Cuando el frío volvía blancos mis labios, y mi piel estaba muerta al tacto. 
Cuando palpitaba en sentido contrario a las agujas de lo marcado.
Llegué a ti.
Con los ojos del futuro cerrados y vendidos al ahora y su fracaso,
Con la vista confundida por miedo al horizonte y sus premisas,
Con el porqué siendo siervo del "no sé, ni quiero saberlo."
Llegué a ti pensando en huir,
y ahora vuelvo,
sin vendas en los ojos, pero ciega.
Por una sed de ti que aumenta cada vez que te veo
cada vez que te robo un verso,
y de tus labios un beso.
Vuelvo y vuelo.
Al hogar que ahora es tu pecho,
Al sentir sin frenos,
Al "todo" de esa "nada" que prometimos sin quererlo.

Resumiendo,
Miopía, si no te bebo.
Y  lo siento, pero quiero ver contigo el cielo.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Aún no.

Deja que me deleite con ese baile acompasado entre las agujas de reloj, y las ganas de tu mirada.
Primero quiero perderme dentro de la dictadura de tu sonrisa, verte intentando acelerar la inevitable cuenta atrás, notar como cada "tic" me acerca más a ti y, así, hacerme objeto de culto en tus noches de insomnio; hacerte musa infinita del todo y la nada.
Primero quiero tu corazón intranquilo, latiendo a mi compás, muriéndose por tatuar sus normas en mi piel. Quiero el mío; musitando tu nombre sin querer, y siempre sediento de tus palabras, del sonido de tu risa, del sabor de tu ser.

Y quizá luego, cuando compruebe la razón por la que saliste a merodear por mis bosques, exigiendo comprobar cómo muerden mis fauces; tendrás tu respuesta.
Pero aún no." Eso pensé.
Porque luego tú juegas con tu pelo y yo me pierdo en su vaivén. Tú sonríes, entre tierna y fiera; y mis defensas bajan.
Y entonces, miras y matas.
Tú juegas, y ganas. 
Porque tú llamas, y yo...
Tú...
Maldita mujer.
Sabes que yo nunca fui de esperar.

Andare

Aunque me lleve media vida.
Recorreré cada centímetro de tu tierra indómita, hasta aprendermela de memoria. Sumergiré mi mano entre tu pesado lodo, hasta dar sentido a las turbulencias de tu pensamiento.
Estaré dispuesta a que me arañen las hierbas, que me atrapen las hiedras... si son tuyas.

Y si soy yo,
Aunque tengas que esperar media vida, 
Dejarás que tus hojas rompan bajo mis pies desnudos, hasta hacer blues con mi piel.
Sentirás mi mano buscándote entre lo oscuro, lo oculto, hasta no entender tus demonios sin mi mundo.
Desearás arañarme con tus hierbas, enredarme entre tus hiedras, hacerme única propietaria del uso y disfrute de tus tierras.

Pero antes, en esa media vida,
Tendré que huir más veces de las que me expulses, volver a la ciudad y su comodidad, andar con zapatos y abrigo, morir por falta de realidad en el ritmo que le exijo a mis latidos.
Antes... tendrás que aprender a sobrevivir  sin la liberación entrecortada de mi oxígeno en tu oído, y sin oxígeno... Volverás a mí, aunque te lleve media vida pensar cómo pedirme que vuelva a cumplir lo prometido.


Y tú...¿eres?

-Nombre.
Caos.
@torbellinodemociones.

O así es como se presenta uno actualmente, ¿no? Discúlpenme aquellos mayores de 25, estoy intentando mantenerme a la moda.
Para el resto...también soy Caos (curioso, pero cierto).

- Edad.

No seré valorada por un número. Ni por uno que sitúe mi ser en una escala de valores, ni por otro que indique cuantos días pesan sobre mi espalda. Si bien es cierto que; aunque empecé a vivir mucho después de haber nacido, viví mucho y muy fuerte, y ahora tengo edad suficiente como para haber renunciado 3000 veces a todos mis sueños pero, eh, aquí sigo. 

- Haces.

Soy profesora, y lo sería mejor si no tuviese que lidiar con el síndrome de Lisa Simpson y sus consecuencias. English teacher, all levels included.
Estudio como poder recuperar y cuidar la naturaleza, esa que nos da la vida, y nos empeñamos en  asesinar continuamente.
Corro y, en relación a eso, soy verde de corazón.
Soy modelo (oioioioioiiii), pero juzguen vosotros si me merezco el título.
Escribo, no soy escritora, pero escribo.  Empecé a escribir cuando no era guay, y te miraban raro en clase si lo hacías. No soy de la época de nuevos poetas, ni lo seré. Supongo que eso me da la amargura propia de un buen escritor... o no. Lo que sí es cierto es que estoy aquí, por si alguien, algún día, considera esto digno de mención.

- Eres.

La perfecta personalización de una lucha de contrarios.
Sin confudirse, mis principios son intocables, como el valor de mis palabras cuando las dedico.

-Tú.Yo.

Mis sentimientos pertenecen a esa misma lucha de contrarios, de la que emanan y dan sentido a la mayoría de mis escritos. Mi corazón pertenece a la Luna que protege mi yo espiritual, y al corazón medio abierto que guarda lo carnal. Mis pensamientos, mis deseos van de la mano de las estrellas, de las de malta y las del cielo.
Así que no te olvides de mirarlas de vez en cuando.
Y,  M.
No creo que haya novedades al respecto.

- Objectivos.

Lo quiero TODO, y TODO lleva un tiempo conseguirlo. 
Pero lo haré. Conseguiré tatuar mi nombre en el mundo, cambiar las lentes con los que se mire, darle sentido a mis pisadas sobre la tierra.

Actualización

Por si alguien cae por aquí, y no por Instagram (pocas posibilidades I know) voy a subir lo mismo (aquí extendido) a ambas páginas. No creo que lea esto nadie nunca, pero meh, por probar.

martes, 14 de marzo de 2017

Cartas de amor

Y el significado de la Luna, que se lo pregunten a las estrellas.

sábado, 19 de noviembre de 2016

001. Hegel.


-Puedo. [tesis]
+No, no puedes. [antitesis]
-Puedo, al menos, intentarlo. [síntesis]

+ Intentarlo sí que puedes, pero no lo conseguirás. El mundo no se mueve por tus estúpidos sueños e idealizaciones. La razón es la que guía tu historia, y tu historia acabará en fracaso como no la racionalices.
Fracasarás, y otro ocupará tu lugar.
Te destruirás, e intentarás volver a construirte...pero nunca volverás al origen de lo que fuiste. Serás otro, que no mejor, simplemente diferente. Otra historia empezará, quizá demasiado tarde como para que merezca la pena ser contada, quizá demasiado tarde como para que tenga final feliz.

- Te basas en que no sigo la razón, que estoy usando solo mis sentimientos como base de mis deseos. ¿Quien dijo que no la siga? Mi razón  considera que este es mi camino, y que alejarme de él solo me llevaría a perderme.

+Sí, es tu razón subjectiva, no objectiva. ¿Acaso tú, como individuo, te crees mejor que la razón objectiva de tu familia, de la sociedad, del mundo? ¿Tan especial te consideras? Puedes darle las vueltas que quieras, todo es más que cada uno. Y uno está perdido sin ese todo al que quieres renunciar.

- No quiero renunciar al todo, lo necesito, y sé que la mía solo es una razón subjectiva. Sin embargo, si mi pasión es real, ¿como puedes decir que no es racional? ¿Cómo puedes justificar una pasión personal en una razón objectiva que no la siente?

+¿Estás seguro de que es real?

-(Dió un sorbo al té) No lo sé, pero así lo creo.

+¿Entonces? 

- La libertad es el concepto fundamental que marca mi historia, ¿no?

+Desde luego.

- Entonces tendré el valor de equivocarme. 

+ (Cogió una pasta y le dió un mordisco) Jaque mate, eh.

- (Sonrió) Eso parece.

+Espero que regreses vivo de tu equivocación.

- Y yo.

007. Soledad.

(Esto está hecho sin preparación, como prueba personal, no seáis crueles xD)

Lo había dicho miles de veces antes de cumplir la primera década. 
"Nos estamos matando." 
Pero nadie creería al niño, y mucho menos a sus palabras de voz inmadura. Solo los adultos conocían la realidad; él no sabía lo que decía.
Nunca sería demasiado tarde para que Dios les perdonase sus pecados, para salvar al mundo de su propia autodestrucción.  El egoísmo era tan fuerte que no entendían que desembocaría en un suicidio global.

El niño nunca dejó de hablar, pero sí de ser escuchado.
-Solo tú lo entiendes.- le susurró a su flor, la única que le escuchaba.

El niño ya no era tan niño (o eso decían las primeras arrugas de su rostro), y ya no podía ser escuchado. Fuese por donde fuese solo veía máquinas que, antes, ayudaban a seres que se hacían llamar humanos. Fuese por donde fuese, solo veía la más absoluta soledad. Ninguna persona, solo robots, solo los restos de una sociedad que antes había sido rica y plural. 

-Yo intenté salvarlos- le dijo a la flor- y ahora solo me quedas tú.

A veces se quedaba soñando recordando como era el calor de un abrazo, de unas palabras de alivio que calmasen su infierno interior; y solo encontraba la nada.
Suciedad, odio concentrado en un paisaje que ya nunca volvería a ser lo que era. 
Escuchaba sus propios pasos destrozando la tensión superficial del agua, creando más sobre él  mismo.
Hasta que ya no pudo más.
-Estoy solo- le dijo a la flor- solo. No quiero vivir solo.
-Estás conmigo- juró escuchar en su locura- yo no te voy a dejar. Estamos juntos en esto.
-No es suficiente.- contestó siendo consciente de su propia paranoia.

Era de noche, siempre había amado la noche. Bebió un sorbo de la última botella de whisky que le quedaba.
Otro.
Otro.
 En el bolsillo, aún guardaba las pastillas que le había recetado el médico en su adolescencia. Empezó a llenar su estómago de aquellas píldoras. 

Whisky. Pastilla.
Pastilla. Whisky.

Ya casi no notaba el peso de la soledad sobre sus hombros, incluso parecía que empezaba a sentir algo similar a la felicidad. 
Ojalá estuviese ella aquí- pensó- ojalá pudiese estar conmigo contemplando el brillo que tiene la Luna esta noche...pero no va a venir. Es una flor.

Whisky. Pastilla.

Ritmo cardíaco bajando. 



Pastilla. Whisky.


Ojos casi cerrados del todo, visión demasiado borrosa como para distinguir la figura que se acercaba corriendo.

-Huele igual que mi flor- dijo en su delirio.
-Estábamos juntos en esto- escuchó entre sollozos- no me dejes.

Casi juró notar el roce de los pétalos de su flor acariciando su mejilla en el último aliento de su cuerpo envenenado.


La ambulancia llegó a las 00:45 de aquella noche.
Solo esa flor fue a su despedida, para quedar enterrada a su lado.
Ellos dos no eran suficientes para luchar contra el suicidio de la sociedad.



"Nos estamos matando"-se sigue escuchando

domingo, 6 de noviembre de 2016

Séptimo cielo.

(Alguien dijo que los "ojalás" eran las palaras más hijas de puta que existían, justo después de los "peros", justo antes del escribir a los amores incorrectos. Esto va por ellos.) 



-Parece que vives en el séptimo cielo.
+ Es que es así.
-Pues no me gusta.
+Yo...lo siento, madre.
Joder.
Lo siento.
De verdad que lo siento.
No vuestra incomprensión, eso me es indiferente.

Siento que mi felicidad exprime cada uno de los temores que me corroían, que este el descanso que mi alma lleva buscando desde hace años. Que no, ya no tengo miedo, y el insomnio se curó con los sueños que delineaste en mi sonrisa. Que necesito sentir como cada centímetro de mi cuerpo se estremece con tu contacto, y expulsa mis dudas.
Ya no dudo. No soy Dudas, (¿Me explico?)

En caso de ser, soy contigo. Siendo así, soy real y libre.
Real para entregarme tal y como soy, sin precauciones ni máscaras, al juego de tus dedos por mis piernas, al juicio de tu mirada desviada al infinito que nos espera.
Libre para hacer de mi objetivo el romper las metas, hacerlas volar hacia esa Luna que me prometiste, esa de la que quieren que escape.

Siento y mucho, que soy más tuya, que de esa perfección a la que optaba.
Y me encanta. Así que lleváosla, no la quiero, no la necesito. Matadla y enterradla muy lejos de mí, que por su culpa he sobrevivido de más, y vivido de menos, pensado todo y sentido nada.

Repito: Nada.
Eso es lo que he tenido hasta ahora. Nada disfrazada de mentiras.
Y ahora, mentiras que disfrazan el todo que me haces sentir cada vez que me acaricias por el roto del pantalón, cada vez que te atreves a besarme en la frente, cada vez que posas tu brazo por encima de mi hombro y me apoyo en tu pecho.
Todo que crece más allá de las mariposas, de la imaginación, y de la aburrida monotonía. Más allá de lo socialmente establecido y su aburrimiento, más allá del enamoramiento pasajero y su resaca.

Y esta resaca emocional me está matando, lo juro. Necesito beber algo más que la locura que te oculta.
Joder, lo siento.
¿Qué coño puedo hacer para sentirlo y no pedirte? Si tú llegaste cantando...

-And, why can't we be lovers of the Moon?

+(because...
  you know...
  no...






 Bésame. Hoy y siempre)




 ...que a bailar te enseñaron mis pies.

martes, 9 de agosto de 2016

Políticamente incorrecta.

Perdóname si sueno vulgar, pero me muero por decírtelo. Quiero que lo sepas antes de que te vayas a dormir esta noche, que lo reflexiones con la almohada y las sábanas, que sientas como mis palabras se apoderan de tus sueños.
Chico, la verdad es que... te quiero, joder.
Con y sin la coma.
Todos los días, hasta que duela, sin tiempo, sin miedo, sin pelos  en tu lengua, a menos que sean los de mi coño, enredándose en el "..., fóllame" que gritan mis labios.
Los de abajo, que ya desean que empieces a jugar, que quieren probar tu baile, que mates a mis mariposas, que las ahogues en orgasmos, que me hagas libre.
...Ven, chico. 
Felicidades, tú eres mi elección, el que quiero que intente devorarme, que pruebe a ser el que me haga vibrar, que se atreva a destronar a  mi yo irresoluble. 
No, no te limites a mirarme desde lejos. No me quieras, no me pienses, no me sueñes, no me judges, no me expliques.
Solo ven.

Allí, entonces.
Ya.
Aquí, ahora.

Y viniste.
Y te subestimé.
Me sorprendió como tu lengua se atrevió a jugar con cualquier parte de mi cuerpo, como fuiste  capaz de leer cada una de mis respuestas a la perfección. Completaste mis reacciones con el roce suave de tus dedos, jugando con mi tanga y mi clítoris, perdiendo tus dedos por mi humedad, consiguiendo que te suplique que quiero más, que quiero todo. 
Desnudarte, notar el roce de tus abdominales contra mis pechos, mi tanga empapada por el suelo, tus boxers haciéndoles compañía, y yo cerrando los ojos al sentirte. 
Tu ritmo logró que mis piernas acabasen vibrando, que mis manos se cargaran de una electricidad que no se apagaba ni cambiando de postura, rindiéndome ante la realidad de que tú sí supiste bailarme, sabiendo que solo quedaban las múltiples contracciones de mi vientre en un placer que solo encuentro con tu cuerpo bajo el mío.

Y abrázame, pégame contra tu pecho desnudo, siente el sudor de nuestros cuerpos antes de que todo acabe un una suplica por mi parte, con ojos cerrados y mis manos en tu nuca.
Oh,

Dios...



Ni él pudo salvarme de tu cielo.

martes, 5 de julio de 2016

Paradise.

Un colchón sin sábanas, cuatro paredes, mil trastos inservibles acumulados en las esquinas, y una brisa que entraba por esa ventana desgastada.

Un paraíso poco común, decían.
No supieron ver a lo que se refería.

No entendían como él pudo descifrar su baile, romper sus dudas, convertirse en su viento y en su fuego a la vez, ser el azul que consiguió resolver sus matemáticas.
No entendían que ella le desease como al café, todas las mañanas de su vida, sin cansarse. Provocando la explosión de hormonas que su calor implicaba, quemando su cuerpo, como el clavo ardiendo al que decidió agarrarse.
No entendían que no había sensación comparable con la de sentir como él buscaba las manos de ella, como las agarraba brevemente, entrelazándolas con las suyas.
No entendían que no había cosa que le gustase más que abrir los ojos mientras hacían el amor, y verle. Encontrarse con sus ojos, su barba de tres días, notar su pecho bajo en suyo y soñar con pertenecer a su alma, como ese colgante que recorría su cuello.
No entendían lo afortunada que ella se sentía al poder ahogar sus gemidos en su cuello, apretando su cuerpo contra el suyo, sintiéndo como sus brazos la llevaban al paraíso en donde despertaba.

No lo entendían.
Y él tampoco.

Le retiró el pelo del rostro y se permitió el placer de perderse en sus ojos, antes de besarla. La abrazó con fuerza, pero con cuidado; sintiendo su cuerpo desnudo sobre el suyo, omitiendo el sudor que lo había recorrido minutos antes.

Y ella supiró, dejándose inundar por una libertad de la que carecía, relegándo en él la corrección de los miedos que la corroían. Solo él podía calmarlos con la inocencia de un beso en la frente. Solo él podía desnudarla de ellos, para verla así realmente, pura, como la niña imposible de la no pudo evitar encapricharse.
O enamorarse.
No lo tengo muy claro.

Ella se separó ligeramente de él. Una sonrisa sincera y un suspiro, tras las dos palabras que él decidió pronunciar.

-¿Y tú?
Asintió
-¿Cuánto?
+Idiota- pensó- aún no lo entiende.

"Se está rodando una tragicomedia. Somos una mezcla entre amor, porno y comedia."



jueves, 30 de junio de 2016

20%

 Que sí, que ya lo sé.

Que solo soy la pluma que escribe deslizante sobre tu cuaderno, y no la fuerza que mueve la mano que la empuña. Que aparezco en una segunda parte, débil y desaliñada,  notando el peso de la primera sobre mí. Que soy el pasional desvío que tienta tu presente, pero jamás el camino. Que el título me queda demasiado grande y el prefacio no me corresponde. Que me limito a dejar brotar, de mi ser, la tinta que logre narrar un fino "continuará...", en el margen (siempre izquierdo) de tu vida.

Y de la mía.

Que nos encontramos sin previo aviso en el segundo tomo, fusionando historias incompatibles.
De esas que te quitan el aire, y te tumban boca abajo.
De esas en las que olvidas lo aprendido, y te dejas enseñar.
De esas que cambian los papeles y confunden,  llevándonos a pensar que quizá, el final no es tan evidente.
De esas que proponen nuevos personajes, haciéndolos protagonistas de una historia que nunca será la suya pero, joder...como enganchan.
Porque solo ellas saben atarnos a sus líneas y resquebrejar nuestros límites, para luego suturarlos con prisa. Porque solo ellas son capaces de liberarnos brevemente del destino, como en los capítulos sin sentido que aceleran el corazón mientras lo atraviesan, clavando en él, el desconcierto de la situación.
Sí, hablo de esos capítulos que lees y cierras el libro...
Durante 10 segundos, no más, porque no puedes contener la necesidad imperiosa de volver a abrirlo y releerlo.
Una,
y otra,
y otra vez
así hasta completar las 50 veces que necesitaste para creertelo.

Créetelo.
Que sí, que es cierto.

Que en pocos párrafos recopilamos más información que en el libro entero.
Por eso aquí te encuentras, bebiendo de esas pocas palabras, una y otra vez. Contándo los insuficientes capítulos que nos explican. Con tapones en los oídos y las luces apagadas.
Tú en tu habitación y yo en la mía.
Leyéndonos.
Sabiendo que solo somos el etéreo fruto de la irresponsabilidad, el ínfimo 20% de una realidad que ambos sabemos como termina...
 ¿no?



'Cause once upon a time, you ARE my everything.

domingo, 5 de junio de 2016

De mi poemario, número 305.

"[...]
Y dejo de pensar en tonterías.

Yo quiero vivir aquí y aquí significa en tus ojos"



Tachadme de loca.
Quiero vivir allí.

Donde los ojos de la ilusión no se ciegan al mirar al destino. Donde mi corazón se olvida de latidos predeterminados, y vuelvo a sentir como la vida estremece mi piel.
Donde escribo en presente, pensando en futuro; con miedo, pero con seguridad al afirmar que el mío está allí. Donde no gasto tiempo en pensar si te quiero. Quiero todo contigo.
Donde me alimento de sueños que lograron hacerse realidad y todo fluye, como si estuviesemos diseñados para encontrarnos.
Donde me libro de la indiferencia y me desnudo del falso calor de la obsesión. Necesarias en el pasado, desarrollaron un papel vital en el tratamiento de un corazón moribundo, pero ya no.
 Por eso, lo siento.
Adiós.

Ahora quiero vivir allí.


Donde vuelvo a ser niña, y el sabor de la verdad golpea con fuerza. Donde el sentido, siempre tan reticente al atarme con sus cadenas, suplica rendirse ante tu fuego. Donde el sonido de tu voz, grave, pausada y segura, supuso el golpe en seco que necesitaba y, sí.
Caen todas las cadenas.
Una tras otra.
Dejándome libre, donde todo encaja sin forzarlo.
Donde no hay mentiras, y la única trampa consiste en hacerme caer a un camino que no tengo que explicarte; como si estuviese destinado a ser forzado por tus manos.
Y solo las tuyas.
Solo tu voz.
Solo tu media sonrisa antes de besarme.
Solo tus ojos, mirándome desafiante.
Solo la perfecta composición de nuestros cuerpos cuando osan acercarse, me llevan allí.

Donde mi cuerpo contraído, mis ojos cerrados y mis manos agarrándote con fuerza conforman el gemido que luego guiará mis brazos. Y abrazándote, con mis cabeza en tu pecho y la mente en blanco, solo puedo afirmar que quiero vivir allí.

Quiero vivir.
y eso implica un contigo.